MIEL

Y no nos importaba que hiciera frio o nos estubieramos mojando sobre aquel tejado.
Tus palabras rodeaban mi mente tal y como hacian tus manos sobre mi piel.
Suaves caricias se convietieron en apasionados besos, latir de corazones, sudor, mezcla de sensaciones.
Persistencia perfecta sentì frente a toda una ciudad ciega.
El silencio fue el mejor acompañamiento de tan magica velada.
La introspeccion ahora es compartida, tus movimientos parecen leer mis pensamientos.
Haces realidad mis sueños mas utopicos, para mi el disfrutar de ese tipo de interacciones pervertidas era cuestion de los demas mas no mia.
Belleza encontre en tus ganas de experimentar el sabor de la miel en mi rosal.

Comentarios

Entradas populares de este blog

7103

Sudor